Sin haberlo previsto, todas las actividades programadas, todas nuestras urgencias... quedan en segundo plano. Y entramos en el silencio que hoy inunda nuestro colegio, ese SILENCIO donde quizá nos esperan LAS COSAS IMPORTANTES para las que nunca tenemos TIEMPO.

No tardaremos en recuperar todos los besos y abrazos que no estamos dando. Y cuando todo vuelva a la normalidad, valoraremos más que nunca tratar a los demás con afecto y cercanía.

¡NOS QUEDAMOS EN CASA, HACIENDO COLEGIO EN LA DISTANCIA!