Un año más, y después de dos veranos de interrupción por la pandemia, 

el Colegio San Vicente de Paúl, de Limpias (Cantabria) ha acogido de nuevo con alegría el campamento de verano de la Provincia. Una actividad que va enriqueciéndose gracias a la participación de los grupos juveniles procedentes de nuestros ministerios.

 Este año, un grupo de 45 jóvenes de Limpias (Cantabria), Madrid-Hortaleza y Valladolid han disfrutado de unos días inolvidables en un entorno privilegiado. Entre todas las actividades, preparadas por el equipo de monitores coordinado por el P. Antonio Medina, han tenido talleres, formación, momentos de juego, deportes, han realizado rutas por la naturaleza, excursiones... Y, sobre todo, han tenido espacios para conectar con Dios.

Bajo el lema “Dios es Amor”, del 7 al 17 de julio de 2022 hemos realizado un itinerario cuyo objetivo ha sido descubrir el amor de Dios en nosotros, en los demás, en la naturaleza y en todo lo que nos rodea. Un camino en el que hemos conocido modos concretos de vivir el amor, acercándonos a Jesús y aprendiendo de sus gestos y de sus palabras.

En el Campamento juvenil de los Paúles, el tiempo de verano es una oportunidad para combinar la diversión, la formación y el encuentro con los demás después de todo un curso. El campamento supone una experiencia inolvidable en la que se viven los valores cristianos y vicencianos, se fomenta la amistad, el compañerismo y la relación con Dios.

Cada día encontrábamos apasionantes retos que teníamos que superar solos o en equipo. Desafíos que nos han ayudado a crecer y a sacar lo mejor de nosotros mismos. Así, tuvimos que perder nuestra desconfianza para montar en kayak y realizar una travesía por el mar hasta llegar al Faro del Caballo en Santoña. Y de vuelta a la playa, hacer una parada en el agua para hacer buceo y disfrutar del fondo marino. Convertimos los patios del colegio en lugares mágicos para aprender reglas y estrategias jugando. Disfrutamos de una ruta de senderismo hasta el nacimiento del Río Asón, para encontrarnos el mejor regalo de la naturaleza al llegar a los pies de la cascada del Asón:el ruido del agua al caer y el murmullo del río. Otro día, trasladamos nuestro campamento a San Sebastián. Y para conocer esta magnífica ciudad, realizamos las divertidas pruebas de una Gymkana fotográfica en los lugares más emblemáticos.

Todo ello acompañado de charlas y de tiempos de oración y unión con Dios para acercarnos a Jesús, que es el Amigo que nos ayudará a superar todos los retos de nuestra vida. Han sido diez días de emociones, de diversión, de formación, de cuidados, de cariño, de buena organización y de acompañamiento personal y espiritual. Gracias a Dios todo ha salido estupendamente.

Agradecidos y emocionados, así nos fuimos: con la mochila llena de todas las cosas que hemos aprendido, con el corazón lleno de recuerdos y de nombres que no olvidaremos, y con el propósito del campamento de valorar ese don del amor de Dios que nos capacita para amar a los demás. ¡Gracias Campamento Provincial 2022!

¡Y si Dios quiere, ponemos en marcha el Campamento Provincial 2023!