Despidiendo el mes de mayo seguimos rodeando a María de flores, sonrisas, ilusiones...

A pesar del confinamiento y de no poder celebrar la fe unidos en presencia, no queremos olvidarnos de Nuestra Madre en el mes que los católicos dedicamos a ella. Nuestros peques tampoco lo han hecho y así han demostrado su cariño hacia María.

Gracias María por acercarnos a Jesús.